Derecho comercial Uruguayo: esquema de los actos de comercio expresamente mencionados en el art. 7 del Código de Comercio Uruguayo















































































Esquema de los Actos de Comercio enumerados por el Art. 7 del Código de Comercio


La ley reputa actos de comercio en general:

  1. Toda compra de una cosa para revenderla o alquilar el uso de ella, bien sea en el mismo estado que se compró, o después de darle otra forma de mayor o menor valor.

El Código de Comercio establece en  su Art. 513 que “La venta comercial es un contrato por el cual una persona, sea o no propietaria o poseedora de la cosa objeto de la convencion, se obliga a entragarla, o a hacerla adquirir en propiedad a otra persona que se obliga por su parte a pagar un precio convenido, y la compra para revenderla o alquilar su uso”.


Como indican Virginia Bado y Carlos López “hacemos notar que el Art. 513 del [C. Com] refiere a la venta (...) el Art. 7 [del mismo Código] hace referencia a la venta (...) debió aludirse a la compraventa (...)” que es el nombre que recibe este tipo de contrato en el Art. 1661 del Código Civil: “La compraventa es un contrato en que una de las partes se obliga a dar una cosa y la otra a pagarla en dinero”.



  1. Toda operación de cambio, banco, corretaje o remate.

  2. Toda negociacion sobre letras de cambio o de plaza o cualquier otro género de papel endosabel.

  3. Las empresas de fábricas, comisiones, depositos o transportes de mercaderías por agua o por tierra.

Según los autores mencionados, existen varias acepciones del concepto “empresa”:

  • Como establecimiento, constituyendo un bien -instrumento del que se sirve el comerciante para el desarrollo de su actividad-, objeto de regulacion juridica. No es este el sentido que adquiere en el Art. 7 del C. Com.; ya que no constituye un acto -de comercio-; sino un bien.

  • Como organización de los factores de producció, refiere a la organización de los factores de produccion -organización del trabajo ajeno y capital-; constituyendo un concepto económico. En la doctrina nacional, se distinguen dos grandes posiciones según Bado y Lopez: “Según Perez Fonata sería mercantil la propia empresa (...) serían comerciales tanto los actos que permiten establecer la empresa  como lo que la [hacen] funcionar, así como los actos que son el resultado de esa actividad (...). Segín Mezzera Alvarez (...) lo que el Art. 7 comercializa no son las empresas, en sí mismas, sino determinadas actividades, con la condicion de que sean realizadas mediante una organizacion de tipo empresarial (...) el C. Com. para reputar[las] comerciales exigió que esas actividades fuesen realizadas mediante una empresa”. 

  • Como actividad económica y profesional del empresarrio para la producción o mediación en el mercado comercial. Cuando se aprobó el Código de Comercio Frances (antecedente e inspiración para nuestro códigos -y nuestro orden jurídico en general-) “no existía un concepto e onómico de empresa como “organización de trabajo ajeno y capital” (...) la doctrina sobre la empresa se elaborṕo mucho despues de la sancion de los códigos”. Por otro lado el mismo código dispone en el acápite del Art. 7 que “La ley reputa actos de comercio en general”; queda claro que la norma refiere a actividades mercantiles.

No es necesario la comprobación de que quien la realiza posee una organizacion de trabajo ajeno y capital; sí se requiere que se trate de una actividad continuada para catergorizarla como comercial y, de allí, reputar comerciante a quien la realice. El codificador utilizó el tpermino empresa como sinonimo de actividad.


Enumera el tipo de actividades comprendidas:

  1. Fábrica: existe no solo cuando se crea una cosa nuea sino también cuando se le atribuye una calidad nueva a un obbjeto ya existente. Los autores consideran que “la intencion del legislador es someter al fabricante al estatuto del comerciante”.

  2. Comisión: es similar al mandato aunque presenta algunas diferencias: el mandatario obra en nombre de la persona que le ha efectuado el encargo y, también, por cuneta de ella; en la comisión, el comisionista obra en nombre propio, isn mecionar a la persona que le ha efectuado el encargo, aunque obra por su cuenta. (Art. 300 C. Com.). Debido a esto, tienen también diferentes efectos: los actos del mandatario, vinculan al tercero con el mandante; los actos realizados por  el comisionista, vinculan al tercero solo con el comisionista (Art. 337 C. Com.).


  1. Las sociedades anónimas, sea cual fuere su objetivo.

  2. Los fletamentos, seguros, compra o venta de buques, aparejos, provisiones, y todo lo relativo al comercio marítimo.

  3. Las operaciones de los factores, tenedores de libros y otros empleados de los comerciantes, en cuanto concierne al comercio del negociante de quien dependen.

  4. Las convenciones sobre salarios de dependientes y otros empleados de los comerciantes.


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