Análisis de la película estrellas en la tierra. Dificultades de aprendizaje, Aprendizaje e inclusión. Seminario de Aprendizaje e inclusión.















































































ANÁLISIS DEL FILM “ESTRELLAS EN LA TIERRA























Yael Montero

IFDPando

Seminario: Aprendizaje e Inclusión


Ficha técnica

Año: 2007

Duración: 165 min.

País: India

Dirección: Aamir Khan

Guión: Amole Gupte

Música: Shankar Mahadevan, Loy Mendonsa, Ehsaan Noorani

Fotografía: Satyajit Pande

Reparto: Darsheel Safary,  Aamir Khan, Tanay Chheda, Tisca Chopra,  Vipin Sharma, Lalitha Lajmi, Girija Oak, M.K. Raina,  Sachet Engineer, Meghna Malik, Bugs Bhargava, Abhishek Bachchan,  Ravi Khanvilkar, Pratima Kulkarni, Sonali Sachdev, Sanjay Dadhich y  Raaj Gopal Iyer.

Productora: Aamir Khan Productions / PVR Pictures

Género:Drama, Enseñanza. Infancia, Discapacidad


Análisis

“Hoy en día el hombre conoce

el precio de todo y el valor de nada”

Oscar Wilde

“La película “Estrellas en la tierra” (“Taare Zameen Par” en hindi) es una película de india -de corte bollywoodense- dirigida y producida por Aamir Khan y protagonizada por Darsheel Safary (Ishaan) y Aamir Khan (el profesor que sabrá interpretar sus necesidades).


La película se inicia con una serie de letras y números que van a apareciendo y reproduciéndose incesantemente, confundiendo incluso al espectador. Mientras dichas letras y números “bailan” aparecen carteles -entre ruidos y sirenas- que exclaman “¡Incorrecto!”.

A continuación nos muestran la imagen de un estanque, que se percibe en calma, sereno, repleto de vidas diminutas: los pececitos que un niño extrae. De repente la secuencia es interrumpida por un joven: ¡siempre llegamos tarde por tu culpa!.


El pequeño Ishaan -el niño que pescaba mojarritas en el estanque- se nos muestra feliz, dichoso; aunque desde el principio comprendemos que no “encaja” con los parámetros que la sociedad nos impone: marca estereotipos, califica y clasifica; y si algún miembro se aparta del promedio, de lo común, de lo esperado; será señalado y excluído por no cumplir con el estándar demandado por la sociedad. India en particular, posee una marcada estratificación social por castas -con una movilidad prácticamente nula- ; carácter marcadamente tradicionalista y paternalista: la figura masculina es quien posee mayor status y domina por tanto la familia y el hogar. 


Si bien la familia del niño no pertenece a las castas más elevadas, lo notamos cuando afirma que no puede pagar el internado- tampoco pertenecen a las más desprotegidas; por lo que deberíamos plantearnos cuál sería el destino de otro “Ishan” con menores recursos económicos. ¿Hubiera conseguido los mismos resultados?.


Conocemos la indiscutible influencia que tiene la familia en el proceso de socialización, por ser la primera que se encargará, mediante experiencias, de transmitir los valores, normas, hábitos, costumbres de la sociedad. Lo hará según sus características económicas, sociales, culturales, etc.; proveerá los primeros lazos afectivos necesarios para su crecimiento y correcto desarrollo, moldeando su identidad e influyendo directamente en la percepción que el niño tiene de sí mismo y en el desarrollo de su personalidad. Si no se siente valorado y comprendido por su entorno más cercano; esto cercenará su autoestima.


Volviendo al film, podemos ver como las características de la sociedad india marcan los roles de los personajes -y con ello la autopercepción del protagonista-, particularmente en el ámbito familiar. .


El padre considero que es quien ejerce mayor presión en la familia en general; y en el protagonista en particular. Muchas veces, hiere innecesariamente a su hijo como por ejemplo cuando luego de la pelea con su primo, él le dice que se irá de la casa, y tras el llanto de Ishaan, es su madre quien debe aclarar para consolarlo, que solo se va unos días por trabajo. Son constantes los malos tratos que le proporciona por no responder al perfil de hijo que desearía tener, comparándolo constantemente con su hermano; le espeta frases letales, tales como “idiota”; “basta de hacerte el tonto”; o “es un niño problema”, que lo terminan convenciendo de su supuesta anormalidad e incapacidad intelectual. Solo al final de la película logra dejar de lado por un instante su rigidez. Uno de los momentos que más me impactó de la película, es cuando el padre luego de hablar con el profesor del internado, quien le pide que le demuestre cariño a su hijo, lo ve realizando un notorio esfuerzo por mejorar, por salir adelante y superarse; pero no puede ceder, se va, le da la espalda. Tal vez porque no termina de aceptar las capacidades diferentes que su hijo tiene, respecto del estándar social: orden, disciplina, estudio y trabajo, son los pilares del éxito. Su figura se muestra sumamente rígida en inflexible; no logra ver la dificultad que presenta Ishaan; y cuando logra vislumbrar parte de la madeja, la percibe como un problema: considerando en algún punto que su hijo es “tonto”.


La madre, considero que es junto con el hermano -aunque en menor medida, por su edad y rol- quienes contienen a su manera y dentro de sus posibilidades a Ishaan. Creo que ella sí entendía que su hijo percibía la realidad de una forma distinta, pero su voz se ve acallada e incluso suprimida por su esposo. Ella no quiere que su hijo vaya al internado, pero termina cediendo -sí es que cabe el término- ante la imposición de su marido. A pesar de lograr percibir las diferencias de su hijo, no posee las herramientas para generarle la autonomía que requiere para superar los obstáculos.


Su hermano, sobresale en todas las asignaturas, cumple a la perfección con las aspiraciones de sus padres y de la sociedad. Esto le genera al protagonista mayor presión e inseguridades. Sin embargo, no considero que su hermano se las haga notar, sino que son los padres e incluso los profesores quienes realizan la diferenciación. Él, a su manera intenta apoyarlo, como cuando falsificó la firma de la madre para que Ishaan pueda escapar del tedioso e incomprendido universo escolar; lo cual ¡Fue increíble! como el propio Ishaan le contó, ante su perplejidad.


En dicha aventura, recorre el mundo a su ritmo y bajo su propia óptica: el director nos muestra su recorrido, mientras suena una canción que afirma “Todo lo que necesita es… ser libre” mientras se ve el mar, que le muestra los horizontes infinitos que puede alcanzar. Se centra en la imágen de un niño comiendo una típica golosina india, riendo a los hombros de su padre… Ishan observa a lo lejos, solo en el rimbombante universo de Bombay, degustando una golosina idéntica a la del niño, que de repente se le cae al suelo; mientras el niño desconocido se aleja sostenido por su padre. Es una imagen muy conmovedora; como tantos otros momentos de la película, que nos estremecen hasta las lágrimas.


La primer escuela a la que asiste -y de la cual escapa- también ignora su realidad. Los docentes imparten una educación determinista que no considera la libertad individual, ni las necesidades e intereses de los estudiantes; sino que disponen e imponen modos de ser, pensar, sentir y actuar. 

Consideran a Ishaan un estudiante molesto, ya que no les permite cumplir sus objetivos: homogeneizar, establecer orden y una extrema disciplina. Consideran que Ishaan les toma el pelo y se burla de ellos, como cuando le dice a la maestra que las letras “bailan” y empieza a leer lo que él entiende “bndfjkbnszcmaldgñiqerhgf”. 

Varias veces durante la película, el protagonista aparece observando el mundo a través de la ventana, fuera de la escuela; su cárcel. No le interesa lo que los profesores dicen porque no logra comprenderlo, sus intereses están fuera del aula; sus profesores no logran interpretarlo ni motivarlo. Se muestran rígidos e inflexibles, y frente a las distracciones de Ishaan y sus creativas respuestas reaccionan negativamente expulsandolo del aula. Recibe burlas tanto de los docentes, como por parte de sus compañeros.


Frente a los nulos aprendizajes obtenidos -tiene cero en todas las áreas-, ésta primera escuela propone un sistema alternativo: la escuela especial. su padre en su lugar opta por el sistema de internado.


Cuando Ishan se entera de la decisión adoptada por su familia, actúa con impotencia, rompiendo en un llanto desconsolado y rogando a su padre que por favor no lo mande allí. Sin embargo, sus ruegos son en vano, y pasará sus días solo en un lugar desconocido, creyéndose incapaz de pertenecer a su familia, su mundo..


En esta nueva escuela, no se vislumbran grandes cambios al comienzo, lo único que podemos notar es que a diferencia de la institución anterior, aquí sí encuentra un amigo; quien luego de que el profesor de literatura desacreditara su certero análisis -discorde con las expectativas del docente- se le acerca para decirle que su opinión era la correcta. Su amigo, presenta la particularidad de tener también una dificultad, aunque a nivel físico.


Con respecto a los profesores, la situación no cambia: continúan reprimiéndolo, corrigiéndolo e incluso en algún punto aborreciéndolo debido a su comportamiento. Algunos profesores responden a sus desaciertos con reglazos en los puños y/o agresiones verbales. Han logrado, por su presión y la de sus padres someter a Ishaan, le han quitado su alegría que lo caracterizó al comienzo del film; de ser un chico feliz, imaginativo, creativo, y con una gran pasión por el arte; se convence de que es un ser limitado, se rinde, se frustra y deja de mostrarse apasionado por la vida como lo hacía al principio. 


Afortunadamente un día, uno de los docentes tradicionalistas efectivos, requiere una suplencia. Allí aparece un nuevo docente de arte: Ram Shankar Nikumbh; quien además enseña en una escuela que es exclusiva para niños con distintas dificultades -más profundas que las de Ishaan quien cree de ellos que son “regalos del cielo, delicadas perlas, estrellas en la tierra, rayos de sol en el invierno que hacen desaparecer la oscuridad de nuestro corazones”- y que también padeció la dislexia; tal vez por ello logra acercarse a él y comprenderlo sin exponerlo. 


Desde el comienzo notamos que no es un profesor como los demás: primero capta la atención de los estudiantes con el suave sonido de una flauta, poco a poco comienza a aparecer cantando y bailando e invitando al resto de la clase a danzar junto a el “Ustedes y yo meneemos juntos”.  En este frase, y en el desarrollo de su personaje demuestra su perspectiva constructivista, centra en los alumnos. Notamos además que se abre a nuevas percepciones de la realidad “miren ahí ¿eso es un árbol? ¿o un señor cubierto con una capa”; mientras señala la ventana -puerta de escape para Ishaan-. “(...) ¿está lloviendo? o el cielo se ha dejado los grifos abiertos por error?”...


Se hace notoria la afirmación de que la biografía escolar del docente influye en sus prácticas. Cuando propone la primera tarea, entrega hojas a los estudiantes y solicita que se expresen; no deben dibujar nada en particular e impuesto, cada uno debe dibujar lo que siente y desea, permitiéndoles expresarse. No los condiciona ni siquiera en los tiempos, algunos estudiantes demoran más en comenzar a dibujar y los respeta. Ishan en cambio, no hace nada, a pesar de su deslumbrante imaginación y pasión por el arte. 

Sin embargo el profesor no se rinde, y busca las estrategias para motivarlo y generarle confianza, superando las frustraciones que su entorno le ha creado. Crea espacios de seguridad en los que el protagonista se anime a “hacer algo que no sabe hacer para aprender a hacerlo”. Comienza narrando la historia de grandes genios de la humanidad que lograron superar la dislexia para pasar a la posteridad; al principio Ishan cree que hablará de él y será un poco más de la misma historia: burlas y humillación. Sin embargo, se sorprende cuando menciona a figuras de notoria importancia como Albert Einstein o Leonardo da Vinci. Incluso al final de la clase, cuando todos se han retirado, lo llama para contarle su historia personal; él también tiene dislexia. Cuando le narra su historia personal, no lo hace desde una posición de superioridad, sino que se agacha por debajo de la estatura del niño; y desde ese lugar se expresa, generándole seguridad y autoconfianza.


Es este profesor, quien se preocupa por investigar las causas de su “fracasado” desempeño escolar. Para ello, se dirige a la casa de su familia y revisa los cuadernos de Ishan, así descubre los indicios de dislexia; y por qué las “letras bailan” para el protagonista; así como también su pasión y talento para el dibujo. Luego de concientizar a la familia acerca de las necesidades del niño, se dirige a hablar con el director pidiéndole una oportunidad para él; es eso, o la sentencia a sentirse “nadie” por el resto de su vida. Sentencia,  “por favor señor, una oportunidad es todo lo que necesita… o estará perdido”. 


Tras la aprobación a regañadientes del director, se aboca a la tarea de buscar nuevas técnicas de enseñanza - aprendizaje para Ishaan a través de sus intereses. Ambas partes demuestran un gran esfuerzo que se vislumbra en los resultados que al final del año logra obtener el protagonista.


La película se cierra con un concurso organizado por el profesor Ram Shankar, que busca no solo que Ishaan demuestre su talento frente a todos; sino también demostrar a los demás que cada uno posee sus propias capacidades, que no son ni más ni menos valerosas que otras; y que así como podemos poseer numerosos talentos, somos completos ignorantes en otras. 

Como era de esperarse, Ishaan gana el concurso de dibujo, recibiendo por primera vez un conmovedor aplauso y reconocimiento de todos sus compañeros y docentes que antes lo despreciaban. Al principio se muestra tímido y desconcertado, pero finalmente recibe el acalorado aplauso y el cariño de su profesor guía. 


El final es esperanzador, ya que vuelve a su hogar, junto a su familia; no sin antes abrazar con profunda emoción al docente que lo liberó de la opresión y lo ayudó a alcanzar el cielo con sus manos…


Análisis de mi práctica docente en base al film


Debemos tener presente el poder que tenemos los docentes en nuestras manos; ya que con una simple palabra o un mero gesto, podemos allanar u obstruir el camino del desarrollo de nuestros estudiantes. En general todos ellos requieren y merecen ser tenidos en cuenta, que valoremos su entorno, sus debilidades y fortalezas y actuemos en consecuencia. Es necesario por eso que seamos muy cautos en nuestro accionar; ya que contribuimos a formar seres humanos y les creamos condiciones de posibilidad o imposibilidad de acuerdo a nuestras creencias. 


Es por ello necesario generar espacios de seguridad y buscar estrategias que vinculen la experiencia y la sensibilidad posibilitando transformaciones y generando otros modos de construir el proceso de enseñanza - aprendizaje, cuestionando los modos de entender el mundo y las relaciones humanos; permitiéndonos percibir otras realidades, otros valores, otras necesidades. 


Es necesario saber escuchar, ponerse en el lugar del otro y analizar la situación desde su perspectiva, comprender el contexto y el entorno socio - cultural en el que está inmerso y lo condiciona.


Esto es válido en general para todos los estudiantes, pero más aún para aquellos que presentan condiciones especiales -distintas a las generalizadas-; requieren una atención integral, sustentada por refuerzos positivos que lo motiven a superarse, saber leer más allá de lo que nuestra percepción nos permite observar, interpretar y expresar.


Como expresó Paulo Freire, en una de sus fructíferas entrevistas que nos legó como testimonio de su práctica, “(...) el educador tiene que ser sensible (...) ser esteta (...) tener gusto. La educación es una obra de arte y el educador es también artista: él rehace el mundo, [lo] redibuja (...) repintan recanta y redanza el mundo”.

 




Otros horarios: 222710C1C2C3C5109 - Todos los Omnibus
Comments